17 abr. 2011

Análisis: Fallout 3




Imagina que los limites de tu mundo estan prefijados; que no puedes abandonar; que no puedes salir... que las paredes, las puertas, las personas que ves diariamente son las que verás el resto de tu vida; sin posibilidad de elección, sin la capacidad de rebelarte contra ello... simplemente ver pasar las horas, los días y los años sin más motivacion que ver el cemento, ya que ni al Sol conocerás. Así es tu vida en el refugio... ahi es donde naciste... y ahí es donde morirás.


Bajo esta entradilla nace el argumento de uno de los mejores juegos de los últimos años dentro de su género: Fallout 3 (Disponible para Xbox 360, Playstation 3 y PC).
Tú, como descendientes de los supervivientes de la catastrofe nuclear que arrasó el mundo a finales del siglo XXI vives en un refugio subterráneo a las afueras de lo que queda de Washington D.C.
Según los archivos del Refugio 101 (ya que esa es la denominación del sitio donde vives) en el año 2077 la guerra entre EEUU y China alcanzo su cénit. No se sabe quien abrió fuego; lo que se sabe es que la mayor parte del mundo pereció.

El juego nos sitúa justo 200 años después y daremos vida a Michael (conocido popularmente como Transitayermos); el hijo del jefe médico del lugar. Una mañana nos despierta un ruido inaguantable, la alarma del refugio se ha disparado y a ti te avisan de que el refugio no es tan hermético como parece; de hecho tu propio padre ha tomado las de Villadiego y ha salido por patas de allí. Tú, antes de que te inculpen de algo que no has hecho, decides emular a tu progenitor y sales perdiendo el culo del refugio.

Al salir te das cuenta de que no solo la humanidad ha sobrevivido durante estos 200 años, sino que se han adaptado a las exigencias de este terreno. Donde un día estuvo la capital de los Estados Unidos de América hoy no es más que un yermo (Yermo Capital, de hecho) infestado de radiación, bandas de saqueadores, mutantes, supermutantes, necrófagos...y nosotros. Debemos abrirnos paso en ese ambiente hostil para encontrar a nuestro padre... y por suerte encontraremos amigos y compañeros que nos haran más fácil el camino (Albóndiga, te queremos) y por desgracia encontraremos a puñeteros que nos pondrán la zancadilla (o la rafaga de rifle de repetición, según se de el caso) a la que puedan.

Y es que, amigos, estamos ante un juego que no podriamos calificar de shooter (aunque tenga parte de ello), ni de RPG (aunque tambien tenga parte); es mucho, muchísimo más que todo eso. Es un juego dónde cada decisión cuenta, dónde cada respuesta que demos y cada acción que realicemos marcará de una forma u otra las respuestas y acciones de terceras personas hacia nosotros mismos.

Para ello el juego se sirve de una estadistica conocida como "karma", el cual se divide en bueno, normal o malo. No por tener buen karma se es un santo barón; ni por tenerlo malo se es un demonio; simplemente es una elección... los límites de lo bueno y lo malo lo marcaremos nosotros mismos. Lo que para nosotros es bueno, quizás no lo sea para los demás... o quizás en un momento dado nos interese ser malos para llegar a nuestro fin último, es decir, es una vida virtual, con todas sus consecuencias. Pero entremos en materia...
El sistema de juego esta basado, principalmente, en los shooters clásicos, es decir, tu ves el arma y la gente muriendo (muahahaha). Sin embargo, nos da la opción de convertirlo en un juego en tercera persona pulsando solo una tecla (En la versión PS3, que es la que caté yo, no es muy recomendable). Todo ello está aderezado con los componentes típicos de los juegos de rol de acción (tipo World of Warcraft para entendernos). Con las acciones que realices ganarás puntos de experiencia, con los que irás subiendo niveles y obtendras mejoras (talentos) para tí. El cap de nivel está situado en 20; pero con la expansión Broken Steel (que será analizada mas adelante, como los otros DLC), dicho nivel aumenta hasta 30. Y la verdad es que la mezcla de shooter y rol no puede estar mejor realizada.

La jugabilidad es muy buena, tirando a excelsa... sin embargo a los más puristas del genero shooter no les gustará del todo el sistema VATS. Dicho sistema consiste en "detener el tiempo" y decidir a que parte del cuerpo de nuestro enemigo queremos centrar el fuego. Esto le otorga al juego cierto componente estratégico, ya que no es lo mismo dispararle a un humano a las piernas que a una mutaracha (cucarachas mutantes).
Sin embargo, el sistema VATS es completamente opcional (aunque muy recomendable), siempre puedes ir matando a todo quisqui en tiempo real.

El acceso a las armas (ya sea creadas, compradas o recogidas) es bastante sencillo, ya que a cada botón de la cruceta puedes asignarle un tipo de arma; con lo cual pasar de una a otra corresponde a una simple pulsación. Para acceder a cualquiera de las estadísticas del juego o al inventario el juego nos remite a nuestro Pip-Boy 3000; que no es otra cosa que un pequeño ordenador personal de muñeca que se les coloca a los habitantes de Yermo Capital. Es bastante útil para nuestro inventario, ver nuestra vida, nuestra carga radioactiva o, simplemente, para sintonizar una emisora de radio (de las del juego, que ya veo a más de uno intentando buscar Tiempo de Juego).

La respuesta y la precisión de los botones está fuera de toda sospecha; responden a la perfección para que no tengamos la sensación de que "el juego hace lo que quiere" que resulta tan frustrante en algunas ocasiones.
En el apartado gráfico es dónde encontramos alguna de las pegas de éste juego. A pesar de ser de 2008, sus gráficos son un poco... poco. A ver si logro explicarme:
Los gráficos estan bien, muy bien; no obstante se echan en falta una mayor cantidad de texturas en las caras (muchos personajes la tienen repetida); incluso en los interiores, repetidos hasta la saciedad (Vista una casa, vistas todas). Por suerte, las texturas gráficas han sido las suficientes como para diferenciar cuando estamos en un escenario interior de un barco al de un pueblo con chozas de madera, más faltaba.
Sin embargo, el punto fuerte de los gráficos de este juego son los exteriores; la reproducción de las ruinas del antiguo Washington son realmente flipantes y la sensacion de pequeñez al pasar junto a edificios enormes es perfecta. También los efectos de disparo, explosiones y demás están muy conseguidos aunque, ya os digo, no he visto la versión Xbox. En definitiva, el apartado gráfico es mejorable en cuanto a las personas y los interiores, pero en los exteriores dicho apartado es de los mejores que yo he visto.

El apartado sonoro (version española) tiene un pero muy grande. Un pero pero que muy grande.
No se si por falta de presupuesto o de ganas, no creo que se hayan contratado más de 5 voces para el juego. De hecho la voz de Sara Vivas (quizás os suene si os digo que es la voz de Bart Simpson) es repetida, invariablemente, en el 75% de los niños presentes en el juego; lo que resulta cómico en algunas situaciones, como por ejemplo cuando hablan dos o más de ellos con la misma voz.
Este apartado es, para mi, el peor del juego con diferencia.

En el lado contrario se encuentra la adaptacion sonora, que no son otras que las emisoras de radio que podemos sintonizar mientras jugamos. Tenemos diferentes opciones, desde escuchar la típica radio propagandística gubernamental (Radio Enclave), hasta escuchar la "Radio Libre del Yermo" (Radio Galaxia); e, incluso, sintonizar simplemente la nada.

En definitiva, Fallout 3 para mí es uno de los juegos de obligatoria compra para cualquier jugón que se precie de tener una buena colección. Su historia, su ambientación, sus escenarios y sobre todo, esa atmósfera inmersiva que hace que no podamos dejar de jugar en ningún instante hacen de este juego todo un clásico moderno que no debe faltar en nuestras estanterias.


2 comentarios:

  1. Grande el primer análisis, con todo un clásico atemporal como elección. Fallout 3 es de esos juegos inmensos en los que uno cae absorto en la trama y no puede parar hasta descubrir todos los secretos que esta esconde. Encima la ambientación es soberbia. Sus únicos peros son un apartado gráfico muy lejos de los referentes de la generación (aspecto que se le puede perdonar por su tamaño de su entorno) y la lista enorme de pequeños bugs que aún hoy no se han corregido.

    Lo dicho, enhorabuena!

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  2. Pues sí tio... lo de los bugs; tengo previsto ir analizando los DLCs uno por uno, asi que ya ahi lo ire poniendo (almenos los que recuerde xD)

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